La implementación de barreras o guardavías de seguridad en las carreteras son elementos esenciales para un esquema de seguridad vial eficiente, ya que tienen como función principal reencauzar a los vehículos que salen de la calzada y permitir al conductor retomar el control del vehículo y regresar al cauce normal de circulación del tránsito. Estas barreras ayudan a proteger a conductores, ocupantes de los vehículos y transeúntes de accidentes causados principalmente por pérdida de control vehicular, descarrilamiento, volcadura, y colisiones con vehículos que circulan en la calzada opuesta.
La colocación de una barrera de seguridad vial debe basarse en un análisis de riesgo de accidentes en el sector en evaluación. Debe representar una mejora sustancial en la seguridad vial del sector en donde se ubique, asumiendo que el daño causado por el impacto del vehículo con la barrera será menos severo que el causado por un accidente que ocurra en ausencia de la barrera.
Es importante escoger la barrera más adecuada para los diferentes tipos de vías, teniendo en cuenta factores como el tipo de carretera, su localización, el trazado, el tipo de vehículo, la velocidad límite de la vía, la presencia de estructuras vulnerables, y la presencia de zonas potencialmente peligrosas o de obstáculos junto a la calzada.
En resumen, la implementación de barreras o guardavías de seguridad en las carreteras es esencial para garantizar la seguridad de conductores, ocupantes de los vehículos y transeúntes, y ayudar a prevenir accidentes de tránsito. Es importante escoger la barrera adecuada para cada situación y colocarla en un lugar estratégico para garantizar su efectividad.